En ese sentido, la delegación salvadoreña, liderada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, realizó una presentación enmarcada en los seis ámbitos del mandato del Foro Permanente en relación con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, en la que se informó sobre las iniciativas que impulsan diversas instituciones nacionales para promover y garantizar los derechos de los pueblos originarios.
Entre los proyectos que se dieron a conocer se tiene la Política de Salud Intercultural, que será implementada por el Ministerio de Salud; y la Política Institucional de Igualdad y No Discriminación, elaborada por el Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA), con miras a promover el acceso a programas de transferencia de tierras y el desarrollo agropecuario para este grupo.
El país también fue parte de la Sesión de Seguimiento a la Conferencia Mundial de los Pueblos Indígenas, en donde se enfatizó que uno de los objetivos del Plan Quinquenal de Desarrollo del gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén es el impulso y la promoción de los derechos de los Pueblos Indígenas en todas sus dimensiones, como un factor de cohesión, identidad y fuerza transformadora de la sociedad.
Aquí, se destacó el diálogo y la participación de los pueblos originarios, quienes trabajan junto a las entidades gubernamentales para impulsar conjuntamente el Plan de Acción Nacional de los Pueblos Indígenas (PANPI).
“Quiero agradecerle al gobierno salvadoreño por su decidido apoyo y la voluntad política al proceso de desarrollo de los pueblos indígenas”, manifestó en el encuentro Betty Peréz, una representante indígena, quien forma parte de la delegación nacional.
El Salvador es el primer país que está realizando acciones concretas para elaborar el PANPI, de acuerdo a los compromisos adquiridos en el Documento Final de la Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas.


