En este sentido, los tres países centroamericanos se comprometieron a profundizar y fortalecer las estrategias de desarrollo social y económico, mientras que Estados Unidos asumió el compromiso de apoyar a los gobiernos para promover a los sectores productivos de la economía bajo un enfoque de inclusión social.
Los altos representantes acordaron además realizar diálogos conjuntos de alto nivel en temas de seguridad, asuntos sociales y de inversión y comercio, así como generar espacios de encuentro entre los sectores privados de Estados Unidos y del Triángulo Norte de Centroamérica.
Acordaron también presentar el próximo 16 de marzo, en la Ciudad de Washington, un primer documento del plan específico y de la hoja de ruta de los temas contemplados en la Alianza para la Prosperidad.
Entre los acuerdos establecidos en el tema de seguridad destacaron la ampliación de políticas y programas en esta materia, especialmente en la desarticulación de maras y pandillas, prevención de la violencia y delitos como extorsión, lavado de activos, trata de personas, tráfico de ilegales y el narcotráfico.
El presidente Salvador Sánchez Cerén trabaja decididamente en impulsar la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte, una iniciativa que para el mandatario “ha logrado conjuntar a tres países hermanos”.
“Ahora tenemos que integrar al sector empresarial, público y social para juntos hacer posible que nuestra región transite a un camino de prosperidad”, afirmó el Presidente de la República, durante el encuentro que sostuvo con sus homólogos de Guatemala y Honduras y el vicepresidente Biden.
Agregó que la principal apuesta en el Plan de la Alianza para la Prosperidad “radica en la inversión en el capital humano y el desarrollo productivo”.
Durante el encuentro celebrado en Guatemala los estadistas de los tres países centroamericanos coincidieron en que el plan regional conjunto y su implementación continua representan hitos en la colaboración entre los gobiernos de estas naciones.