Dicha decisión suspende temporalmente la entrada en vigencia de las medidas migratorias como la ampliación de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) y la creación de la Acción Diferida para Padres de Ciudadanos o Residentes Permanentes (DAPA, por sus siglas en inglés), aprobadas por el Ejecutivo estadounidense y que beneficiaría a migrantes irregulares que cumplan con los requisitos establecidos.
El Gobierno de El Salvador es respetuoso del ordenamiento jurídico interno y de las decisiones de las instancias judiciales. No obstante, hace votos por la pronta búsqueda de medidas que promuevan estabilidad migratoria para todos los migrantes que se apegan a las normativas estadounidenses, y que con su trabajo aportan a la economía de dicho país.
Asimismo, insta a los connacionales en esa nación norteamericana a estar pendiente de la asistencia y orientación que la embajada y los 17 consulados salvadoreños en Estados Unidos de América puedan brindar al respecto.